Por Valeria Pérez Silveira. (Gerente de RSE y Comunicación, MITROL), para AEDROS
Según el Instituto Ethos de Brasil la Responsabilidad Social Empresaria es una forma de conducir los negocios de las empresas de manera tal que las convierte en socias y co-responsables del desarrollo social.
Posicionar a las empresas como actores protagónicos para la generación de capital social esta lejos de tener sesgos asistencialistas si entendemos que los negocios necesitan de sociedades prósperas para crecer y conseguir resultados positivos.
Cambiar el concepto de dar lo que sobra por el de dar acceso a los bienes de la sociedad a las personas que necesitan oportunidades, basándose siempre en el mutuo beneficio, es el gran desafío que tenemos por delante quienes trabajamos en estos ámbitos. Convertir la RSE en una herramienta estratégica para las empresas en vez de una actividad de moda o decorativa es: la tendencia a revertir.
Sin duda los efectos de la crisis mundial harán lo suyo ya que las acciones que no generen un beneficio para las empresas serán las primeras en sentir su impacto, mientras que aquellas que fueron diseñadas en su búsqueda contarán con el beneficio de la sustentabilidad.
La industria del Contact Center tiene en la RSE una herramienta inmejorable para generar diferencias competitivas que garanticen su crecimiento sostenible. El aporte social que puede realizar el sector y la devolución que la sociedad le retribuya es un círculo virtuoso que vale la pena comenzar a dibujar. Esta industria, por sus características operativas, por el volumen de comunicaciones que maneja y por la cantidad de personas que afecta, es un potencial motor generador de transformación social que debemos estimular con acciones que aporten a su crecimiento en esta dirección.
Trabajar, incentivar y promover la formación académica del factor humano, así como incorporar información, educación y prevención en salud de las patologías mas frecuentes o dar oportunidades a personas con discapacidad, adultos u otras poblaciones excluidas de propuestas laborales, son algunas de las formas de comenzar este camino.
Realizar estas tareas en conjunto es una condición imprescindible para lograr buenos resultados. Los casos aislados no generan el mismo impacto social que tienen las acciones colectivas.
Sin importar el tamaño, la facturación de las empresas o el puesto dentro de ellas, es fundamental llamar a la reflexión para un desarrollo profesional con compromiso social; el secreto es ampliar creativamente el círculo de influencia e incidir en la construcción de una sociedad más justa, sana e integradora.
Datos para tener en cuenta: - De las 100 mayores economías del mundo, mas de la mitad son empresas.
- El 92% de los consumidores tienen una imagen positiva de aquellas empresas que apoyan causas en las que ellos creen.
- El 84% de los consumidores afirma que estarían dispuestos a cambiar de marca por una que este asociada con una buena causa.
- El 87% de los empleados de las empresas que apoyan causas sociales tienen un mayor sentido de la lealtad hacia su empleador.
(Datos aportados por UNICEF) |